Duarte Urbano
la independencia dominicana contada por Duarte en jerga urbana
La historia de la Independencia de República Dominicana contada en 10 minutos por Juan Pablo Duarte en jerga urbana.
Esto es un ejercicio de contenido de aprendizaje para probar varios conceptos y estilos. Las imágenes, el texto, la narración y la música de fondo fueron creados como parte del proceso educativo en el aula.
Otras versiones, en otros idiomas y lenguaje común están disponibles.
Pregunta curiosa
Cómo eran la primera bandera y el primer escudo de la República Dominicana?
Dato a reflexionar
Los futuros dominicanos colaboramos con los haitianos para derrocar a Boyer en 1843, nos independizamos de Haití en 1844, continuando por varios años una lucha armada, pero nuevamente colaboramos con Haití en 1861, esta vez recibiendo su apoyo para la lucha contra la anexión a España por Santana.
Transcripción Completa
¡Hola, mi gente! Para los que no me reconocen, soy Juan Pablo Duarte y Díez.
Seguro han escuchado el dato de que Ramón Matías Mella, Francisco del Rosario Sánchez y yo somos los tres Padres de la Patria en República Dominicana.
Ojo, que la Independencia Nacional, y despué su defensa, no se hubiera conseguido sin que un viaje de gente se fajaran y dejaran el pellejo, literal, como héroes y patriotas.
A mí no me gusta darme bombo, pero me pueden poner en la muvi de brain y arquitecto del nacimiento de República Dominicana como una nación libre y soberana.
Ahora agárrense que nos vamo de gira pa lo viejo tiempo, en 4k...
Yo asomé cabeza en Santo Domingo el 26 de enero de 1813.
Pero cuando yo era palomo, erredé estaba bajo el dominio haitiano. Eso tenía a uno en baja y te dejaba en olla emocional.
Pero yo soñaba con algo más: una nación libre e independiente.
Sabía que la libertad no se regala, ¡se gana luchando!
Tuve la oportunidad de viajar y estudiar en los paíse: Estados Unido y Europa. Lo clásico, tú sabe: Nueva York, Londres, París, Barcelona, entre otras parte.
Terminé rankiao hablando sei idioma: español, inglés, francés, alemán, portugués y latín.
Pero pa mí lo má importante era hablar el idioma de mi gente y de la libertad.
Tando fuera y viendo la gente en lo suyo, a mí eso de la libertad se me pegó y me puse claro que teníamo que imponerla en erredé.
Pueto pa eso estudié filosofía, historia, derecho, ciencia política y geografía universal.
Y cuando regresé a la isla, me apunté en la guardia haitiana para ver cómo es que se le mete el agua al coco. Llegué a rango de coronel.
A mí había que decirme sí señor!. O mejor dicho oui chef!, porque era el ejército haitiano y eso no taba de na en mi cabeza.
Así que no me quedé de brazos cruzados mangando aire y de corazón nos pusimo pa esto.
En el joseo, terminamos creando tres organizaciones pa prender a la gente y darle dato.
Uniendo el coro con sentimiento, cero chercha, le dimos pallá al meneo por la libertad, en vez de estar al garete.
La primera fue La Trinitaria en 1838. Date esto: una pila de chamaco bravo que nos reuníamos guillaos en secreto, listos para cambiar la historia. Nos organizábamos en grupos de tres, para que si atrapaban a uno, no hubiera bobo y no pudieran descubrir a los demás.
Con La Trinitaria armamos un buen corito inicial que incluía a Juan Isidro Pérez, Benito González, Jacinto de la Concha, Juan Alejandro Acosta, Félix María Ruiz, Felipe Alfau, Juan Ravelo, Pedro Alejandro Pina y José María Serra de Castro.
También se nos juntaron mis panas Ramón Matías Mella y Francisco del Rosario Sánchez y mi hermano grande Vicente Celestino Duarte.
Porque hay que decirlo claro y pelao: las cosa no se logran solos.
El asunto era que lo de la Trinitaria tenía que ser a lo callao, por lo bajito, porque si nos encontraban, ya tú sabe, había bobo.
Pero estábamo claro que si queríamos romper y dar un palo, no solo necesitábamos luchadores duro, sino también apoyo del pueblo, tipo manada.
Así nació La Filantrópica!
Mira brother, ahí hacíamos teatro y dábamos discursos pa darle lu a la gente y que se pusieran en el meneo de la libertad.
O sea teatro teatro, con actores y con mensaje revolucionario, no dizque bulto y allante.
Eso era con discurso guillao, pero a la clara, no muela y cotorra.
Con La Filantrópica andábamos en alta loco!
Del corito de La Filantrópica salió La Dramática. Ese grupo taba pueto pal teatro.
Ahí casi todos los trinitarios metíamo mano como actores.
Estábamos encendío haciendo un tro de vaina pa prendé a la gente, tú sabe, con el tema de la libertad y la independencia.
Queríamos que el pueblo sintiera el flow en su corazón y se pusiera en el meneo de luchar por una patria libre.
Mientras, los haitianos tenían su bollo entre ello mismo. El Presidente Boyer estaba en mala con la gente y la economía de la isla estaba en baja. En el 1843 le armaron una revuelta y lo tumbaron.
En esa vuelta, los Trinitarios y un grupo de criollo del lado español dijimo presente y los apoyamo metiendo mano. Incluso cuadré con Mella para que fuera al lao occidental de la isla a compincharse con los reformistas.
Pero siempre teníamo claro de que tábamo calentando lo nuetro pa darle banda a ello y nosotro declararno nación libre e independiente.
Después que salieron de Boyer, el gobierno haitiano organizó unas eleccione municipale para elegir los representante del pueblo en la Asamblea, como lo que es el congreso ahora. Y mire gallo, pa que uté vea, los independentista criollo del lado español rompimo ahí y ganamo ese voto en la parte española de la isla.
Los haitiano, con Herard a la cabeza, se pusieron moca. Eso y la tiraera que teníamo con los criollo del lado español que no querían independencia, hizo que pa julio del 1843 el gobierno haitiano nos cayera atrá como el gá.
Los Trinitario al garete: Persecución, allanamiento, preso! Taban dando dique tres mil pesos por mi cabeza. Ya tú sabe, manín, qué trote ese!
Mano, yo terminé escapando por las isla y llegué a Venezuela buscando apoyo. Pero no levanté na. Por ahí por diciembre me fui pa Curazao a seguí bregando el meneo de la independencia y en eso me agarró una fiebre del diache que me tenía doblao viejo.
Después de mucho esfuerzo y, literal, coger mucha lucha, el 27 de febrero de 1844, los Trinitarios le dimos de a duro, con to lo power y la República Dominicana nació como una nación libre y soberana. Fuimos el final, mano, y la pusimo donde iba, hicimos historia!
Di una vé un par de día depués, la Junta de Gobierno y el Presidente Bobadilla, nos mandaron a buscar a Curazao a mí, a Juan Isidro Pérez y a Pedro Alejandro Pina, dos Trinitario de lo mío y volvimo parao a erredé.
Ya tú sabe, acecha: me nombraron General de Brigada del Ejército Libertador de la República Dominicana, rulai alante alante brother!
Pero el trote no terminó ahí pa nosotro. Santana y un grupo de panas se nos viraron men. Nos declararon traidores a la patria a mí, a Sánchez, a Mella, a Pina y a vario má, gente buena que lo dieron to por erredé.Hasta fusilaron a María Trinidad Sánchez, la tía de Francisco por no chivatiarno.
Nos botaron como perro del paí, hermano.
A mí me mandaron pa Alemania y de ahí caí en Venezuela.
En olla, bro. Viviendo en la selva un tiempo largo y en par de ciudades además de Caracas. Pa sobrevivir montamos un negocito de velas y no no fue tan mal. Suerte que no había Edesur aún.
Volví a erredé 20 año depué cuando se armó el bobo de la anexión a España y taban por dale de baja a la Independencia dominicana. Literal, Santana nos volvió colonia española otra vez. Dime: Quién es el traidor ahora?
Como yo taba dique pegao en Venezuela, me devolvieron pallá ooootra vé, ahora en misión diplomática, con título y flow. Ya yo no era muchacho pa ta en movedera, así que me quedé ahí hata que etiré la pata, mientra en erredé nos peliábamo la democracia, ahora entre nosotro mimo.
Colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Na, después de tanto mareo, hasta en las papeletas de cien peso dominicano salgo. Y en un tro de moneda también.
La verdá mira, e que yo cuando hablamo del país me voy en sentimiento, porque llevo la patria en el corazón.
Nunca dejé de amar a mi tierra, y siempre me sentí orgulloso de lo que logramo ese grupito loco de la Trinitaria, la Filantrópica y la Dramática.
Qué tiempo eso, mano!
La sangre corría por uno a millón!
En esta vida todo es posible. Pero hay que empezar por algún lado, organizarse y guayá la yuca joseando.
Hoy erredé ta en alta gracia a ese grupito que lo dimo to. Que no se no olvide viejo!